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Para el profesor Pedro Rezende, criptógrafo de la Universidad de Brasilia, Aaron Swartz es la primera gran baja de la ciberguerra (REZENDE, 2013). ¿Pero, existe una guerra cibernética? ¿Cuáles son los ejércitos que combaten? ¿Qué se disputa? Los combates perceptibles son los de una guerra por el control y modulación de una sociedad global en un escenario informacional en donde el valor se encuentra cada vez más en productos simbólicos y bienes intangibles, o sea, en una economía inmaterial. En este periodo histórico de transición de un mundo industrial a una era informacional, los poderes soberanos y disciplinarios están siendo suplantados por los controles ampliamente distribuidos y cada vez más generadores de dominaciones vinculadas a grandes corporaciones. Las mismas acaban asumiendo poderes antes típicamente organizados al interior de los Estados. En ese mundo, el conocimiento es una fuente directa de riqueza y de poder, de una forma completamente diferente a la de otros períodos de la historia.

Aaron Swartz es una de las grandes víctimas de la guerra entablada en torno de la llamada propiedad del conocimiento. Aaron fue encontrado ahorcado el día 11 de enero de 2013, en el apartamento en el que vivía en Nueva York. Su muerte, presentada hasta el momento como suicidio, ocurrió durante la intensa batalla que el joven programador y ciberactivista entablaba con la justicia y con la policía norteamericana. Acusado por el gobierno de invadir computadoras para una supuesta liberación de artículos académicos protegidos por copyright, Swartz podría ser condenado a 35 años de prisión. La fiscalía de los Estados Unidos esperaba una condena ejemplar para compensar las diversas derrotas en la batalla por la reducción del intercambio de archivos digitales en las redes de información.

Con su vida interrumpida a los 26 años de edad, considerado un genio de Internet, Swartz fue coautor del RSS (Really Simple Syndication) cuando tenía 14 años apenas. Agregando contenidos de sitios web que son constantemente renovados, RSS es ampliamente usado en la red, ya sea por grandes portales o por pequeños blogs. La idea de intercambiar cultura, conocimiento e información estaba presente desde aquella época en las acciones del joven Aaron, que combinaba una gran pasión por la libertad con una refinada pericia para el desarrollo de soluciones de colaboración en red.

Hasta ahora, Internet y la Web son estructuras abiertas que avanzan de forma colaborativa, o sea, sus principales protocolos y patrones son definidos por documentos públicos llamados RFCs (Request for Comments). En 2001, Swartz comenzó a colaborar con el World Wide Web Consortium (W3C), una comunidad que desarrolla patrones abiertos con el objetivo de garantizar el crecimiento de la web. En 2004, Swartz firma la publicación de la RFC 3870 denominada “application/ rdf+xml Media Type Registration”, con la finalidad de describir un tipo de medio para el uso del lenguaje XML junto a la plataforma RDF, utilizada para apoyar la Web Semántica. El talentoso joven Aaron Swartz, que nació en Chicago el 8 de noviembre de 1986, no se preocupaba por patentar ni impedir el acceso a sus contribuciones en el mundo de la tecnología.

En 2005, mientras frecuentaba la Universidad de Stanford, Aaron crea la empresa Infogami, que sirvió de soporte al proyecto Open Library, del portal Internet Archive. Sustentado por una organización sin fines de lucro, el proyecto Internet Archive trabaja por la construcción de una biblioteca digital de los sitios web de Internet y otros artefactos culturales en formato digital. De igual forma que una biblioteca tradicional, la misma ofrece acceso gratuito a sus archivos en red para los investigadores, historiadores, académicos y público en general. Nuevamente se constata la vocación de Aaron por la difusión y el libre acceso al conocimiento. En noviembre de 2005, Infogami se fusiona con Reddit, un sitio web en el que los usuarios pueden divulgar vínculos de contenidos en la Web. Siguiendo la lógica de las redes sociales, los usuarios pueden votar por los vínculospara que se destaquen más o menos en la página inicial. Después de que Reddit fuera adquirida en 2006 por la Condé Nast Publication, propietaria de la revista Wired, Swartz deja la empresa al no lograr adaptarse al trabajo de la nueva oficina.

1  El activismo por el conocimiento libre

En 1984, Steven Levy escribió Hackers: Heros of the Computer Revolution, buscando traducir lo que serían los trazos fundamentales de la llamada subcultura hacker, que surge en Estados Unidos, durante la década del 60, influenciada de forma decisiva por la contracultura norteamericana. Levy expone los pilares de una ética de los colectivos hackers en el siguiente párrafo:

Access to computers … should be unlimited and total… All information should be free… Mistrust authority – promote decentralization… Hackers should be judged by their hacking, not bogus criteria such as degrees, age, race, or position… You can create art and beauty on a computer…

Computers can change your life for the better.*

(LEVY, 2001, p. 27-33)

Aaron Swartz puede ser visto como un hacker en el sentido original de la expresión. Un aficionado por códigos y por el intercambio de los desafíos intelectuales que lograba superar. Pekka Himanen, estudioso de la ética hacker, observó que “el primer valor que guía la vida de un hacker es la pasión, o sea, algún objetivo interesante que lo mueve y que su realización es en sí generadora de alegría” (HIMANEN, 2001, p. 18). Nunca pareció que Aaron Swartz se preocupara por acumular dinero. Siguiendo su corta vida puede percibirse que para él la gran riqueza se encontraba en colaborar con la creación y difusión del conocimiento. Lo que más llama la atención es que los adeptos de la apropiación privada y del bloqueo del intercambio nunca lograron lanzar contra Swartz la idea de que su defensa del intercambio era fruto de algún tipo de incapacidad técnica o inferioridad tecnológica, que alimenta innúmeros discursos oscuros y prejuiciosos. Swartz tenía una inteligencia y una capacidad creativa impresionantes.

En 2008, utilizó un script, una rutina que automatizó la realización de download de más de dos millones de documentos de PACER, sitio web del Poder Judicial Federal norteamericano. Para tener acceso a los documentos de PACER, era necesario utilizar un sistema de pago en línea. Swartz usó su programa para esquivar el sistema de pago, permitiendo el libre acceso a los textos, que eran públicos. Por esta acción, terminó siendo investigado por el FBI, pero como nadie presentó una denuncia formal, el proceso fue archivado.

Proponiendo una insurgencia cívica contra la privatización del conocimiento –que para él nacía de una construcción colectiva, emergía de lo que era común–, Swartz lanzó, en 2008, el Guerrilla Open Access Manifesto, que expresa claramente su ideario por la libertad de acceso a bienes culturales y científicos. En los párrafos siguientes se demuestra claramente cuál era la guerrilla que Aaron nos proponía:

Information is power. But like all power, there are those who want to keep it for themselves. The world’s entire scientific and cultural heritage, published over centuries in books and journals, is increasingly being digitized and locked up by a handful of private corporations. Want to read the papers featuring the most famous results of the sciences? You’ll need to send enormous amounts to publishers like Reed Elsevier.

(…)

We need to take information, wherever it is stored, make our copies and share them with the world. We need to take stuff that’s out of copyright and add it to the archive. We need to buy secret databases and put them on the Web. We need to download scientific journals and upload them to file sharing networks. We need to fight for Guerilla Open Access.

With enough of us, around the world, we’ll not just send a strong message opposing the privatization of knowledge — we’ll make it a thing of the past. Will you join us? **

Aaron Swartz – Julio 2008, Eremo, Italia.

El libre acceso e intercambio de conocimiento forman parte de la así llamada cultura hacker. Inspiró a otros miles de desarrolladores de software que se dedican al intercambio, como el fundador del movimiento software libre, Richard Stallman. Es notable como todos creen en las posibilidades utópicas de democratización del acceso a las informaciones y en la importancia de un libre flujo de las mismas. Esta perspectiva hacker fue contraatacada por grandes corporaciones, que pretendían transformar algoritmos y códigos en productos artificialmente similares a mercaderías del mundo industrial. Por este motivo los hackers fueron combatidos semiológicamente por los medios de comunicación, dependientes de los fondos de la publicidad de los conglomerados de las industrias de códigos.

Al estudiar el modo en el que los hackers eran vistos por los medios masivos de comunicación, Sandor Vegh también notó que después del 11 de septiembre de 2001 hubo una alteración en el discurso. Los hackers, que eran presentados como criminales comunes, comenzaron a ser descriptos en los noticieros como ciberterroristas. Vegh (2005) también constató que en los artículos de prensa norteamericanos era cada vez más usado un tono sensacionalista cuando se hablaba de los hackers, observando que una de las principales consecuencias fue la de preparar el terreno para la aprobación de leyes y regulaciones que limitan el ciberactivismo o el hacktivismo.

Incluso en este escenario de fuerte persecución de hacker y activistas, Swartz profundizó su accionar en defensa de la transparencia y del intercambio de conocimiento. En 2008, fundó la Watchdog.net, para recolectar y visibilizar datos sobre políticos. En 2010, fue uno de los cofundadores de la Demand Progress, colectivo dedicado a la reforma política del gobierno y a la lucha por las libertades civiles.

2  Capitalismo informacional, propiedad intelectual y derechos humanos

El capitalismo informacional encontró su expansión en la codificación y digitalización del conocimiento, la cultura, los bienes y productos simbólicos e inmateriales. Las tecnologías cibernéticas operadas por software viabilizaron las redes digitales. Estas redes recubrieron el planeta y se tornaron indispensables para el cotidiano de gran parte de la sociedad, haciendo que la comunicación se colocase como estructurante de los procesos sociales, económicos, culturales y políticos. Pero la comunicación digital es una comunicación mediada por software. La sociedad informacional, cibernética, que puede ser observada como una sociedad de control, tiene en el software su principal medio de comunicación.

El investigador Lev Manovich (2008) fue perspicaz cuando afirmó que, así como la electricidad, el motor y la combustión hicieron que fuera posible la sociedad industrial, es el software lo que torna viable la sociedad informacional global. Que el software seaun medio que garantiza la digitalización expansiva de las actividades y prácticas sociales no resulta obvio para esta sociedad. Su papel no es claro, y mucho menos evidente. Visto como una tecnología cualquiera, presentado por el mercado como un mero producto, el software contiene códigos que definen y determinan lo que es capaz de hacer. El software, a su vez, tiene el poder de condicionar completamente nuestra comunicación. Su diseño, sus funciones, operaciones e interfaces son definidos por los programadores que lo crean y lo mantienen actualizado. Estos códigos, en general, son cerrados e incomprensibles para aquellos que los utilizan.

Se trata de algo oscuro, sin ninguna transparencia. Para el mercado de software es esa opacidad del código para sus usuarios, lo que conforma parte de los derechos de propiedad intelectual de sus creadores. El principal mercado de software se estructuró en torno a un modelo de remuneración de la propiedad dada por la negación del acceso al conocimiento de sus rutinas lógicamente encadenadas. Pero esta falta de transparencia del código en un escenario de intensa codificación digital no está limitada al mercado de software. Esta afecta a los cuerpos y a los códigos constitutivos de la especie. Es a través de la fusión de diversas disciplinas con la Biología y con las Ciencias de la Computación que surgen a biotecnología, la nanotecnología y la ingeniería genética. Es bien señalado por Adriano Premebida y Jalcione Almeida que:

Con la influencia de la cibernética un organismo vivo es tratado como un sistema de información, con gran pasado de adaptación y pasible de ser interpretado y ejecutado por la biología molecular. Las políticas de la vida tienden a centrarse en la indiferenciación de las fronteras entre las especies y a entender la materialidad de los seres vivos como una ‘matriz de combinaciones genéticas virtuales o posibles’ (Ferreira, 2002: 238). La unión entre técnicas y políticas de fabricación de proyectos de seres vivos es lo que estará en el centro de la dinámica comercial/industrial contemporánea en áreas de conocimiento informadas por la ingeniería genética. ‘La vida no se puede pensar simplemente como resultado de una reproducción. Ahora la vida pasa a ser producida’ (Ibídem, 223). La vida biológica entra en las estrategias de poder de la modernidad y actualmente estas estrategias también se centran en la información genética.

 (PREMEBIDA; ALMEIDA, 2010)

El modelo de remuneración de la codificación genética consolidado en el capitalismo cognitivo pasa por el cierre del código o por su restricción de uso, conforme la imposición de las patentes. De esta forma, tenemos la aproximación entre los modelos de negocios de Microsoft y de Monsanto, de Pfizer y de Oracle. El libre acceso al conocimiento científico incomoda profundamente a las grandes corporaciones. Era exactamente en esta cuestión que el joven Swartz actuaba con vigor.

El 6 de enero de 2011, a los 24 años, Aaron fue preso bajo la acusación de fraude electrónico, fraude de computadora y obtención de informaciones a partir de daño a una computadora protegida. Concretamente, Swartz fue acusado de descargar 4,8 millones de documentos de los archivos de la editora de revistas académicas JSTOR, violando sus términos de uso, y de esquivar los esfuerzos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) para impedirlo.

Según la denuncia, en 2010 Swartz compró una laptop y la registró bajo el nombre de un usuario “fantasma” en la red MIT. En esta computadora, Swartz habría escrito un script en el lenguaje Python que permitiría bajar rápidamente los artículos de JSTOR. La editora JSTOR detectó el script y bloqueó su dirección IP. Según la denuncia, Swartz cambio repetidamente el IP y la “dirección MAC” con el objetivo de burlar los esfuerzos de JSTOR y del MIT para bloquear su acceso.

Algunas semanas después luego de que la editora JSTOR normalizó el acceso a la red del MIT, Swartz habría creado otra técnica para bajar los archivos. Fue acusado de haber ido a la sala de servidores de la universidad y de haber escondido su laptop atrás de las maquinas para no ser encontrado. Después habría neutralizado los bloqueos y filtros existentes y logrado ejecutar sus descargas, a partir de la conexión directa a los servidores. La denuncia registrada ante la policía describe que el casco de la bicicleta de Swartz aparece nítidamente en la filmación de cuando éste fue a retirar su laptop del lugar donde estaba escondido, a pesar de que tenía el rostro protegido con una máscara.

El gobierno norteamericano alegó que probablemente Swartz descargó los archivos para liberarlos en redes de intercambio P2P (peer-to-peer). Sin embargo, la propia JSTOR reconoció que el contenido descargado no fue usado, transferido ni distribuido. Para el representante del gobierno, descargar muchos artículos de revistas académicas en una única vez constituye un crimen hacker y debe ser punido con pena de prisión. Lo que es interesante es que Swartz, como estudiante del MIT, tenía acceso libre a todos los artículos que descargó. La actitud criminal sería el uso de un script para descargar muchos artículos.

La Fiscalía de Estados Unidos quería que Aaron Swartz fuera condenado de manera ejemplar. Quería una pena de 35 años de prisión y decía que actuaba para desestimular la violación del copyright. La presión fue aumentando sobre el joven Swartz, que tuvo una gran participación en la lucha por la derrota y archivo de los proyectos de ley Stop Online Piracy Act (SOPA) y PROTECT IP Act (PIPA), en enero de 2012. Estas propuestas legislativas buscaban impedir el acceso de ciudadanos norteamericanos a contenidos digitales y aplicativos que supuestamente estuvieran violando la propiedad intelectual. Además, las empresas de Estados Unidos tendrían cinco días para bloquear el acceso a tales sitios web.

El endurecimiento de las legislaciones de propiedad intelectual y el oscuro accionar de la industria del copyright pretenden asegurar el control de las fuentes de creación y del conocimiento. El proceso contra Swartz es una aberración jurídica, siendo que la única acusación consistente sería sobre su intención de liberar los textos académicos en redes P2P para descarga gratuita. El consultor y experto en seguridad de la información, Alex Stamos, convocado varias veces por la Justicia para definir la existencia o no de intrusiones de sistemas digitales y crímenes informacionales, escribió en su blog:

Aaron did not “hack” the JSTOR website for all reasonable definitions of “hack”. Aaron wrote a handful of basic python scripts that first discovered the URLs of journal articles and then used cURL to request them. Aaron did not use parameter tampering, break a CAPTCHA, or do anything more complicated than call a basic command line tool that downloads a file in the same manner as right-clicking and choosing “Save As” from your favorite browser. ***

(STAMOS, 2012)

Después de la trágica muerte de Aaron Swartz, la Justicia norteamericana retiró las acusaciones. Muchas personas de todo el mundo notaron la truculencia y las arbitrariedades que están siendo cometidas y anunciadas para defender el bloqueo del intercambio de bienes culturales y conocimientos. No parece que vayan a enfriarse los enfrentamientos. Las posibilidades de colaboración, interacción e intercambio de archivos digitales continuarán creciendo si Internet continúa abierta, no propietaria, no sometida a controladores de la infraestructura de telecomunicaciones. Sin embargo, la industria del copyright articula sus movimientos para tornar bienes culturales y expresiones simbólicas adueñadas como si fueran bienes escasos. Gobiernos como el norteamericano articulan acuerdos y leyes para subordinar todos los demás derechos de los ciudadanos a la defensa de la propiedad intelectual. Sí, Aaron fue una gran baja de esa guerra. Pero, millones de jóvenes no viven y nunca vivieron de licencias de propiedad. Ellos quieren compartir las posibilidades que las tecnologías de la información nos abren. Parece que no quedan dudas de que uno de los principales enfrentamientos del siglo XXI gira en torno del intercambio de conocimiento y de bienes culturales.

REFERENCIAS

Bibliografía y otras fuentes ARRINGTON, Michael. 2006. Breaking News: Condé Nast/Wired Acquires Reddit. Techcrunch, October 31st, 2006. Disponible en: . Visitado en: Jun. 2013. GALLOWAY, Alexander R. 2004. Protocol: how control exists after decentralization. Cambridge, Mass.: MIT Press. HIMANEN, Pekka. 2001. A ética dos hackers e o espírito da era da informação. Rio de Janeiro: Campus. LEVY, Steven. 2001. Hackers: heroes of the computer revolution. New York: Penguin Books. MANOVICH, Lev. 2008. Software takes command. Disponible en: . Visitado en: Jun. 2013. PREMEBIDA, Adriano; ALMEIDA, Jalcione. Biotecnologia, biopolítica e novas sociabilidades. UNOPAR Científica. Ciências Humanas e Educação, 2010. No prelo. Disponible en: http://www6.ufrgs.br/pgdr/arquivos/749.pdfVisitado en: Mayo 2013. REZENDE, Pedro Antonio Dourado. 2013. Aaron Swartz enfrenta Ciberfariseus: o primeiro mártir da ciberguerra. Brasília, 24 de janeiro de 2013. Disponible en: . Visitado en: Jun. 2013. SILVEIRA, Sérgio Amadeu. 2010. Ciberativismo, cultura hacker e o individualismo colaborativo. Revista USP, São Paulo, v. 1, n. 86 p. 28-39, Jun./ago. 2010. STAMOS, Alex. The Truth about Aaron Swartz’s “Crime”. Disponible en: . Visitado en: Jun. 2013. SWARTZ, Aaron. 2008. Guerilla Open Access Manifesto. July 2008, Eremo, Italy. Disponible en: . Visitado en: Jun. 2013. TAYLOR, Jerome. 2012. Why I want to bring down the internet – for a day. The Independent, 17 January 2012. Disponible en: . Visitado en: Jun. 2013. VEGH, Sandor. 2005. The media’s portrayal of hacking, hackers, and hacktivism before and after September 11. First Monday, v. 10, no. 2, Feb. Disponível em: . Visitado el: Jun. 2013.

Sitios web:

Aaron Swartz– y http://en.wikipedia.org/wiki/Aaron_Swartz. Visitado en: Mayo. 2013. Demand Progress–http://demandprogress.org/. Visitado en: Mayo. 2013. Internet Archive–http://archive.org/index.php. Visitado en: Mayo. 2013. Introducing Infogami–http://web.archive.org/web/20071224194042/http://infogami.com/blog/introduction. Visitado en: Mayo. 2013. Open Library–http://openlibrary.org/. Visitado en: Mayo. 2013. Reddit–http://www.reddit.com/. Visitado en: Mayo. 2013.

RFC 3870–application/rdf+xml Media Type Registration–http://tools.ietf.org/html/rfc3870. Visitado en: Mayo. 2013.

*Traducción libre: “El acceso a las computadoras… debería ser ilimitado y total…./ Todas las informaciones deberían ser libres…/ Desconfíe de las autoridades y promueva la descentralización… / Los Hackers deberían ser juzgados por sus “hackeamientos” y no por otros criterios, como escolaridad, edad, raza o posición social…./ Puedes crear arte y belleza en una computadora…. / Las computadoras pueden cambiar tu vida para mejor.”
**Traducción libre: “Información es poder. Pero, como todo poder, existen aquellos que quieren tenerlo para sí. Todo el patrimonio científico y cultural del mundo, publicado a lo largo de los siglos en libros y revistas, está siendo cada vez más digitalizado y bloqueado por un montón de corporaciones privadas. ¿Desea leer los textos que presentan los más famosos resultados de la ciencia? Entonces va a tener que enviar grandes cantidades para editoras como la Reed Elsevier/ (…) Necesitamos tomar información, donde quiera que este almacenada, hacer nuestras copias y compartirlas con el mundo. Necesitamos llevar el material que está fuera del copyright y agregarlo al archivo. Necesitamos comprar bases de datos secretas y colocarlas en la web. Necesitamos descargar revistas científicas y cargarlas a redes de intercambio de archivos. Necesitamos luchar por la Guerrilla Open Access. Con un número suficiente de nosotros, alrededor del mundo, no sólo vamos a enviar un fuerte mensaje de oposición a la privatización del conocimiento – sino que vamos a tornar eso una cosa del pasado. ¿Te unirás a nosotros?
***Traducción libre: Aaron no “hackeó el sitio web de la JSTOR, bajo todas las definiciones razonables de hackeamiento. Aaron escribió un montón de scripts básicos en Python que revelaron las URL de los artículos de periódicos y, después, usó cURL (herramienta de línea de comando usada para obtener o enviar archivos usando a sintaxis de URL) para solicitarlo. Aaron no usó parámetros de adulteración, ni rompió un CAPTCHA (herramienta anti-spam), ni hizo nada más complicado que usar líneas de comando básico que descargan un archivo de la misma forma que clicar con el botón derecho del mouse y elegir “guardar como” de su navegador favorito.